Aljaraque - HUELVA

El objetivo de Galia para este solar es el de crear una edificación exenta de dos plantas sobre rasante, formando un edificio compacto y unitario de uso terciario con accesos y servicios comunes, con uso predominante comercial en planta baja y administrativo en planta primera. Frente a un edificio tradicional de oficinas, se plantea un proyecto con la vocación de convertirse en una referencia dentro del Parque Empresarial, con capacidad para acoger en oficinas modulares a empresas que, interesadas en potenciar su imagen, quieran ver reflejadas en el propio edificio donde se ubica su sede la calidad o innovación de sus procesos de producción. El edificio se organiza a lo largo de dos ejes centrales, uno longitudinal que dispone de cuatro núcleos de comunicación vertical, tres escaleras en los extremos (una de ellas privativas del local de cabecera), y un núcleo de ascensores central, y otro eje transversal, ligeramente desplazado hacia la cabecera, que además de permitir la comunicación entre las fachadas principales del edificio y potenciar así la comunicación entre las zonas libres de esparcimiento, cuenta con una doble altura que se erige como el espacio de relaciones y centro de actividades, propio de un edificio representativo de servicios como el que se pretende. Se plantea, aunque integrada en el conjunto, en el frente Este hacia la autovía, una importante superficie que englobe planta baja, primera e incluso sótano, capaz de funcionar con cierta autonomía, consiguiendo así que se pueda establecer en ella una única empresa dado el carácter “visual-comercial” de la zona en cuestión, de manera que pueda ser utilizada como polo de atracción de la actividad comercial y de servicios al resto del edificio. En cuanto al entorno urbano inmediato, existe una bolsa perimetral de aparcamientos y vial como apoyo a la actividad del edificio, así como una fácil conectividad con el propio Parque Empresarial y la autovía que une Huelva con Punta Umbría. La actuación se caracteriza por un cuidado diseño. Tanto del edificio como de los espacios comunes que componen los accesos y las circulaciones que nos conducen al espacio central de dos alturas. Los espacios librees exteriores de urbanización interior de la manzana se diseñan para ser capaces de acoger adecuadamente, en consonancia con el edificio, el tránsito de las personas del propio Parque y del exterior que vengan a ser recibidos en este edificio de servicios.